José Luis Moreno es un hombre feliz después de que el reto, planteado y asumido por el propio torero, de matar seis toros de Victorino Martín en Pozoblanco lo haya saldado con nota alta:
"Era un reto que yo he asumido con total responsabilidad. Ha sido una tarde muy buena, empezando porque la plaza se ha llenado y porque, aparte de las orejas, he mantenido un nivel alto", resume el cordobés a Burladero.
La tarde de Pozoblanco ha sido, en palabras del torero de Dos Torres, "la más emotiva de mi vida. Me he emocionado cuando me sacaban a hombros entre gritos de 'Torero, Torero'. Cuando me he metido en la ducha estaba vacío porque no me he guardado nada, pero la recompensa ha sido esa respuesta del público".
"Este año está siendo un año importantísimo, mi nombre ocupa un lugar que buscaba y no quiero dejar de dar toques de atención. Seis de Victorino son palabras mayores, pero ha sido una apuesta ganadora. Quería mantener la ambición a tope en los seis toros y la cabeza despejada. He dado la dimesnión que creo que tengo dentro y ha sido un paso importante", continúa explicando el diestro.
La exigencia física de matar seis toros, se une en este caso a la mental de una ganadería que te "obliga a poner los cinco sentidos siempre. La mente es fundamental, mantenerse muy dispuesto, saber que cada toro era un volver a empezar y no dejarme nada dentro", asegura convencido.
Moreno fija ahora su horizonte en Madrid el próximo domingo día 4, donde se anuncia de nuevo con toros de la A coronada y donde "puedo ponerle el broche que creo merece una temporada como esta".