El jurado del Zapato de Plata de Arnedo ha declarado triunfador de la novena edición del certamen de novilleros sin picadores al madrileño Alberto López Simón, que cortó dos orejas en la final, celebrada en el nuevo Arnedo Arena.
Simón aventajó con dos votos, en una reñida votación (7-5) al sevillano Ángel Jiménez, que también obtuvo dos trofeos ante erales de las ganaderías de Giménez Indarte y Baltasar Ibán.
Alberto López Simón sucede como ganador del Zapato de Plata a José Miguel Valiente, y tiene la opción de elegir ganadería en el próximo Zapato de Oro, que como cada año comienza los últimos días de septiembre.
López Simón y Ángel Jiménez han salido a hombros en la final del Zapato de Plata de Arnedo, en un festejo entretenido en el que se ha visto a tres novilleros con ganas y disposición, con conceptos muy diferentes. Peor lo pasó Juan Ortega, que vio como le devolvían a los corrales a su segundo, mientras que Simón y Jiménez mantuvieron una bonita rivalidad y no perdonaron ningún quite.
López Simón toreó bien a la verónica a su primero, comenzando su primera faena de rodillas, dando distancia en los primeros compases de faena, con emoción. Tras acortar distancias, se mostró como un novillero vertical, sacando los muletazos de uno en uno. Sufrió una voltereta al final, sin consecuencias. Cortó una oreja como en su segundo, tras una faena muy similar tanto en el capote con la muleta. La faena la basó en terrenos de cercanías, con el de Ibán protestando.
Ángel Jiménez salió muy bullidor y enfibrado con el capote. El tercero fue un ejemplar deslucido y flojo, mostrándose por encima, enseñando un estilo de cierto pellizco, poniendo al público a su favor. Al sexto lo recibió con una larga de rodillas. Faena irregular pero que tuvo como patrón común la disposición.
Juan Ortega no tuvo su tarde. Con el que abrió plaza no se sintió a gusto, sin terminar de acoplarse. Algo similar ocurrió en el cuarto, que se puso muy complicado a la hora de matar, escuchando los tres avisos.